Título tentativo: Cartas al Amor

Hace algunas semanas, llegó a mi, la inspiración que necesitaba para escribir, pero no para continuar con Diarios de Japón, como me hubiera gustado, sino para una nueva historia que, a pesar de que la dejé pausada por un momento, me sigue dando vueltas en la cabeza porque es algo que conozco muy bien, que domino a la perfección y que deseo escribir para llegar a todas aquellas lectoras que se identificarán con el personaje… y con el tema. Me refiero al desamor, a ese sentimiento de redención, odio y repugnancia al sentimiento del amor.

Muchas de las historias románticas tienen finales felices, el chico guapísimo se enamora de la chica tonta y sin gracia o de la nada la protagonista conoce al amor de su vida caminando por la calle o cuando es atacada por alguna bestia infernal. Eso no existe en la vida real y puedo asegurar que he visto cientos de doramas como para comprender que esas situaciones mágicas no son verdad,  no existen y jamás le podrán suceder a una mortal como yo y como a muchas de ustedes.

Es por eso, que con la fiel convicción de que eso no existe, que jamás el amor de nuestra vida nos hablará mientras estamos en la biblioteca leyendo un buen libro, que nunca nos tropezaremos frente a nuestro crush para que él nos sostenga dulcemente y el amor florezca entre los dos, que ningún chico lindo compartirá su paraguas mientras estamos como un caldo mojado y aguado bajo la lluvia o que nunca, en algún viaje, conoceremos a ese amor en el tren o en un hostal; decidí hacer “Cartas al Amor.”

Este nuevo proyecto, o mejor dicho reto, ya que nunca había escrito una novela tan grande ya que me especializo en cuentos, micro relatos o frases y poemas, contará la historia de Yrja, una mujer que está enamorada de un hombre que no la corresponde y debido a su historial romántico fracasado, ya no cree en el amor. Por eso, y gracias al plan de su mejor amiga, comienza a escribirle cartas a sus amores del pasado para aprender de ellos, para sanar su corazón, para reconocer el a or que tiene y para continuar, ya sea con el chico en cuestión, Jacek, con algún otro hombre o por qué no, sola, pero feliz, sana y con todos sus proyectos realizados.

Llevo escrito una buena parte de esta novela y Eliu Solís, un amigo escritor, me está ayudando a revisarla, ya que es mi lector cero consagrado, además de que el ya tiene dos libros publicados, pero voy lento al pasar las páginas escritas a mano a la computadora, porque siempre me da flojera transcribir todo ese mundo de letras, pero no puedo evitarlo, la pluma y el papel son mis aliados, si por mí fuera, publicaría esos tachones.

No crean que me he olvidado de Diarios de Japón, también voy lento, como siempre y como todo, me cuesta concentrarme en un solo proyecto porque siempre tengo millones de ideas para plasmar, pero continuo a la par con estas dos historias, dos novelas que quiero publicar a la brevedad, lo único que me hace falta es hacerle caso a mis consejos de escritura y ponerme a escribir.

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