Mi Viaje por Japón: El delicioso mundo de la comida chatarra

Japón puede ser muchas cosas, pero si me preguntaran sólo por una, aquella que definiera al país en su inmensidad, yo les contestaría que Japón es el delicioso mundo de la comida chatarra.

Yo soy dulcera, panera y chatarrera por naturaleza, en otras palabras, si pudiera alimentarme de papitas, helados, dulces, pasteles, jugos y más azucares, grasas y harinas, yo sería la persona más feliz de la Tierra, por lo que, en mis viajes a Japón, no sólo me encontré en el paraíso, lo viví, lo disfruté y sí, le gasté porque literalmente, ¡fui a Japón a comer!

Ya tendré una entrada especial de la gastronomía japonesa, hoy quise centrarme en la dulzura, y gordura, de lo que puedes encontrar y comer en Japón ¡porque no te das abasto! Todas las mañanas salía al Lawson (tienda de conveniencia japonesa) para surtirme de galletas, pastelitos, jugos, papas, gelatinas y demás componentes para mi día a día, porque eso es Japón, un país donde la comida dulce o chatarra se puede encontrar hasta por debajo de las piedras, incluso hasta con la ya característica cultura kawaii para agregarle una dosis más de azúcar.

             

En estos konbinis, se puede encontrar de todo, comida común y corriente hasta puros dulces y papas, palomitas, gomitas, panecitos, jugos, té y cafés llenos de azúcar. Yo soy fan del té de limón debido a su sabor dulce y a las gelatinas de naranja y demás frutas igualmente a reventar de glucosa. Pero eso no es todo, como en Japón les encanta coleccionar cosas y hacer jueguitos coleccionables, de vez en cuando estas tiendas sacan concursos para ganarte una taza súper linda, lo único que debes hacer es juntar las estampas que los pastelitos traen dentro de sus empaques…en otras palabras ¡Consume, come, colecciona, engorda!  El perfecto snack japonés

Los japoneses tienen una creatividad infinita, por lo que la comida chatarra es llamativa, seductora y deliciosa. En Harajuku, en la calle Takeshita, por ejemplo, puedes encontrar tiendas de crepas que elevarán tu índice glucémico hasta los aires. Esos típicos postres con helado, fruta, crema chantilly, chocolate y demás aditamentos para que te vuelvas loco. También existen locales que venden palomitas de mil sabores, restaurantes con menús llenos de azúcar (además de ser kawaiiosos) y ¿por qué no? un local de la marca “Calbee” donde no sólo venden diferentes papas con millones de aditamentos, sino que puedes combinarlos a tu antojo y hacer lo que quieras con ellos. Como unas papas cubiertas de chocolate ¡Quien inventó eso tiene un lugar asegurado en el cielo!

Los postres también son algo que se ve por todos lados y a todas horas ¡incluso en el metro! Pastelitos, pudines (que por cierto, recomiendo los que venden en Osaka, afuera de la calle Dotonbori.  Está cerca de la estación del metro), galletas y hasta desayunos llenos de chocolate. Y si asisten en temporada de frío cerca de la floración de los cerezos, podrás encontrar en todos lados lechita caliente sabor sakura con azúcar, fresa y mucha, mucha espuma. ¡Delicioso al mil porciento! O para la temporada de verano un helado de matcha o sakura son perfectos para el calor de la tarde (mañana y noche). El punto es estar comiendo a todas horas ya que ¿existe alguna otra razón para ir a Japón?

Japón es conocido por sus máquinas expendedoras, aquellas que encuentras en cada esquina y hasta de todo. Hay muchas de bebidas frías como tés o cafés y refrescos, aunque también las hay de bebidas calientes como café o sopa, sí sopa, incluso máquinas de paletas heladas. Estar caminando por Japón todo el día te quita mucha energía, pero el país siempre está preparado porque además los konbinis, hay locales de comida chatarra esparcidos por todos lados. En Akihabara existe una tienda llamada “Danish Bar” donde venden panecitos y unas varitas de pan dulce o salado extremadamente deliciosos. Le voy a quitar el slogan a Sabritas ya que no puedes comer sólo uno. Yo pedí uno de jamón con queso y de postre (¿por qué no?) un pan de chocolate con almendras relleno de chocolate con almendras. En serio, sólo regresaría a Akihabara por veinte de esos.

El mundo de la comida chatarra está en Japón ya que existe mucha variedad de dulces y frituras como para deleitarte todo el día, todos los días. A donde vayas siempre verás alguna tienda con panecitos, galletas o comida engordantemente deliciosa. Siempre estarás tentado a comprar la variedad importante de dulces, paletas, gomitas y demás artilugios crece caries. También observarás alimentos o bebidas con un shot gratis de azúcar y lo peor de todo es que siempre verás a los y las japonesas comiendo y disfrutando de estas delicias sin engordar nada de nada.

Además de ser un amante de este tipo de anti-alimentos, la verdad es que su sabor es riquísimo y diferente. Están las papas con sabor a consomé, algo así como papas con Knor Suiza. Algunos con diseños lindos o empaques llamativos. En una ocasión compramos mini galletas en una máquina expendedora o las promociones como las de Pocky, que te venden bebida más galletas, en otras palabras, azúcar más azúcar.

No terminaría nunca de contar todo lo que probé y comí cuando estuve allá, lo mejor sería que tuvieras la oportunidad de ir y disfrutar de todas esas dulzuras, sin culpa, sin remordimientos y, si en algún momento sientes que ya subiste de peso, siempre puedes correr para subirte al último tren bala para hacer ejercicio.

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