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La creación de Espejismos, de la libreta al libro

La creación de Espejismos pasó por distintas etapas, momentos y sucesos hasta convertirse en el libro que ahora es. Desde escribir, hasta la editorial; hacer las ilustraciones y la presentación; de la corrección a la vente del libro.

Aunque fue un proceso relativamente fácil y corto de tiempo; lo que viví, desde que empecé a escribir los poemas, hasta escribir esta entrada de blog, ha sido de muchos altibajos, de alegría, tormento, felicidad, orgullo, lágrimas y confianza.

Desde escribir a mano hasta decidir a publicar el libro

Espejismos

Espejismos empezó siendo sólo poemas, frases y líneas escritas en una libreta con el simple hecho de vaciar mis sentimientos como terapia gracias a la pluma y el papel. Esta forma de sanación la llevé acabo hace cuatro años. Compartí mis aforismos en una página de Facebook llamada “Frases para dedicar” y descubrí que muchos compartían las mismas emociones que yo gracias a retroalimentación que me dieron los lectores. Fueron seis meses y después, guardé estas frases en cuadernos y lo dejé.

Posteriormente, hace dos años, me enamoré de una persona que me motivó a escribir de amor, de ilusión y de felicidad; después, todo cambió. Pero no dejé de escribir. El dolor hizo que expresara mis emociones en letras y que utilizara un cuaderno, mismo que me regaló la persona en cuestión, para vaciar mis lágrimas.

Después de dos o tres meses de intensa descripción de mi dolor y amor, comencé a escribirlas en una hoja de Word por el simple hecho de tenerlas en limpio. Algunas las escribí en en este blog y otras en mi cuenta de Twitter. ¿Por qué? Porque recordé lo que se sentía compartir este tipo de sentimientos. Y sin pensarlo, tenía escritos cerca de ciento ochenta poemas frases; micro cuentos, cuentos y pensamientos.

Me pregunté, ¿qué voy a hacer con tantos versos? No puedo dejarlos olvidados en la PC, en la libreta o por ahí sin que nadie los lea; sin hacer nada con ellos. Al darme cuenta de que tenía mucho material para publicar en algún lugar, decidí sacar mi primer libro.

Quiero sacar mi libro, ahora la corrección y la editorial

Espejismos

Ya sabía lo que quería, ahora tenía que buscar editorial, corregir y entrar al rollo de la revisión; de lo que se queda y se va.

Tenía ciento ochenta escritos, decidí aumentarlo a doscientos gracias a las frases que escribí cuatro años atrás y cuando, según yo, ya tenía todo en forma; todo estaba revuelto, sin pies ni cabeza. No tenía nada. Mi idea era sacar un libro con poemas, cuentos y todo lo que se me ocurriera; pero la realidad era que las cosas no eran tan sencillas.

Lo primero que hice fue enviar todo el material a revisión. Cuando estudié creación literaria, tuve una maestra de ortografía y redacción que me ayudó mucho a crecer en ambos aspectos; por lo que decidí enviarle mi trabajo y que me ayudara a mejorarlo.

Mientras el texto estaba en revisión, contacté a la editorial que conocí gracias a las mismas clases de escritura. Le comenté sobre el proyecto, lo que significaba y la cantidad de material que tenía. Me dijo que sí y nuestras reuniones empezaron a ser más frecuentes.

Yo tenía todas las dudas del mundo. Pero para eso haré una entrada diferente en otra ocasión. Incluso los derechos de autor me estaban comiendo viva, pero gracias a mi editora todos ese embrollo en mi cabeza desapareció poco a poco. Prometo que escribiré sobre ello.

El punto es que, cuando me entregaron el texto con las correcciones necesarias, la flojera me invadió como no tienen idea. Estaba estresada por todos los trámites de la editorial, el costo y lo que implicaba vender un libro; aparte tenía que corregir doscientos textos y la verdad, no quería hacerlo. El problema no terminó ahí, ya que mi editora, al conocer mi idea y lo que deseaba transmitir, me puso el freno de mano y me dijo: “decide si quieres publicar un libro de cuentos o de poesía”. Entré en shock.

¿Libro de cuentos o de poesía?

Espejismos

Como ya mencioné, Espejismos al inicio era una mescolanza de todo. No tenía pies ni cabeza y mi editora me ayudó a ponerle un orden a todo ese caos. Me aconsejó que decidiera si quería sacar un libro de puros cuentos o uno de poesía, aforismos y pensamientos —ya que todos estos entraban en la misma categoría—. Además, me asesoró sobre la distribución de los textos. Que juntara todos los que tenían un tema en común y que los agrupara en diferentes secciones.

Con esos consejos en mente, fue más fácil para mí corregir los textos que estaban mezclados sin un orden. Por eso me daba tanta flojera empezar con las modificaciones. Al final decidí sacar todos los cuentos, micro cuentos o semejantes y quedarme con los poemas, frases y cavilaciones. Al quitar los cuentos, tuve que crear más versos. No fue nada difícil; con el corazón roto las palabras salían sin control. Sólo debía darles forma.

Agrupé los escritos en cuatro y así salieron las diferentes secciones del libro: Ilusión, sueño, soledad y penumbra. Todo estaba tomando forma y para mí era más fácil corregir, enviar a revisión y corregir nuevamente.

¿Qué pasó con los cuentos que eliminé? Los tengo guardados para otra publicación, para otro proyecto. Algunos están aquí en el blog, siempre puedes darte una vuelta por aquí.

Las ilustraciones y el armado del libro

Espejismos

Las ilustraciones también fueron un dolor de cabeza. Yo no sé dibujar ni nada por el estilo. Busqué a alguien que me ayudara a hacerlas, que le pusiera color a las imágenes mientras yo me dedicaba a lo demás. Pero no resultó como yo quería. Sus dibujos me gustaban, pero se tardaba mucho en entregarme sus ideas. Decidí tomar las riendas y hacerlo yo a mi estilo. Pero, ¿cuál era?

Gracias a Pinterest descubrí distintas formas de dibujo que yo, sin conocimiento alguno, podía hacer. Entintado sencillo, ilustraciones sin tanto esfuerzo; dibujos hechos desde mi corazón. Así cree todas las ilustraciones del libro y la portada. El chico que me ayudaba antes le dio color a la portada y después de hacer la lista de cuáles poemas llevarían dibujo o no, compré papel opalina, plumas uni-ball de distintos grosores y con la ayuda de Pinterest, mis sentimientos, lo que aprendí en un taller de dibujo digital y mi imaginación; las ilustraciones fueron dibujadas, retocadas, acomodadas y escaneadas en máximo un mes.

Con las ilustraciones terminadas y los textos corregidos y acomodados; le envié todo el material a mi editora para que empezara a a armar el libro. Mientras yo me tenía que dedicar a los derechos de autor, promocionar el libro entre mis conocidos para empezar a tener potenciales clientes y a juntar el dinero para la impresión.

Decidí que quería un libro pequeño, tipo japonés. Mis amigos empezaron a darme el dinero por adelantado para que, cuando saliera el libro, ya lo tuvieran en sus manos y mi tío y mamá, me prestaron lo que hacía falta para que el libro saliera a la luz.

Las cosas iban por buen camino

Dummie, promoción y pre estreno

Varias veces vi a mi editora para ver el proceso del libro, para saber lo que le cambiaríamos, para que todo estuviera correcto, acomodado y en forma. Me entregó un borrador para las revisiones finales, después la primera impresión del libro, un Dummie que me hizo muy feliz. La portada, el nombre del libro, mis escritos, mi nombre; todo englobado en un libro hermoso, pequeño y que era cien por ciento mío.

El nombre de Espejismos salió gracias a la frase de un libro que leí y que, a mi parecer, armonizaba con todo lo que se leería en su interior.

El amor es un espejismo, ángel; un espejismo para el nómada sediento que deambula por el desierto que, al divisar el paraíso, corre hacia él con las últimas fuerzas que le quedan, y cuando se inclina sobre el arroyo para saciar su urgente necesidad de agua, lo único que encuentra es un puñado de arena en el cuenco de sus manos.

ECOS DEL DESTINO. Miranda Kellaway

Con este dummie hice un pre lanzamiento del libro. Busqué el lugar ideal e invité a mis conocidos para que escucharan el contenido del libro. Mi hermana y amiga hablaron conmigo sobre mi proceso de escritura; puse música para armonizar el ambiente y recibí pedidos por adelantado para poder imprimir los ejemplares.

Cuando tuve el dinero completo, pedí los último detalles como el separador que incluye el libro y algunas correcciones. Después de unas semanas, llegaron a mis manos, los ejemplares que pedí para la primera tirada. No existieron palabras para la emoción que sentí al tener mis libros en mis manos. No creía que eso fuera real. Y bajo la emoción me puse a firmar los libros que ya tenían dueño, a empacarlos, a dedicarles unas palabras de agradecimiento.

También, tuve que buscar un lugar ideal para hacer la presentación, buscar invitados, promocionarlo en mis redes, escribir sobre mi libro en mi sitio web.

Todo era emoción a pesar de que el contenido del libro, o lo que representaban esos versos, no eran muy alegres. Pero ya tenía un libro, mi primer libro. Un sueño cumplido, un pensamiento hecho realidad.

Presentación y futuro

Cuando tuve el lugar de estreno y la fecha, invité a todos los que podía: amigos, familiares; conocidos de mis invitados. Les hice una invitación especial a aquellos que ya habían hecho la pre venta y a los que no, también diseñé un cartel para el estreno de mi libro.

Cabe mencionar que, para esta fecha, quería que un músico cantara mis poemas, pero no se pudo. Existieron muchas trabas y problemas de ritmo, rima y búsqueda de una pista ideal. No me detuve ahí, le pedí a una amiga de mi hermana, que baila taitiano y hawaiano, que acompañara mi presentación.

Fueron muchas personas. Tengo una nota especial sobre la presentación de Espejismos para que conozcan más sobre lo que sucedió ese día.

Después de ahí, empecé a mover mi libro en el trabajo, con personas que conocía por ahí; a hablar de mi obra en alguna cafetería, a cargar mis libros para todos lados. En alguna reunión sacaba el tema y mostraba mi libro. Sin pena, porque era la única forma de vender. En una invitación a una editorial, me llevé mis libros para venderlo a escritores que apenas empiezan como yo. A difundirlo en redes, a regalarlo a personas, a medios de comunicación y a tomarle fotos en otros estados o hasta cuando fui a Japón.

Su venta fue grande y poco a poco se ha mantenido, ha crecido; así como mis seguidores y mis lectores. Espejismos tiene futuro, pero ahí no termina. Tengo que seguir mostrándolo al mundo, seguir escribiendo; crear nuevas historias y perder la vergüenza de mencionar que soy escritora y tengo un libro publicado. Así es como e vende ahora, no sólo en redes, también de boca en boca y sobre todo, salir con libro en mano para que la gente conozca el libro se enamore de las palabras escritas en él.

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Espejismos es un libro que recordará ese amor no correspondido o el amor que sentiste por alguien en algún momento. Gracias a él comprenderás que no estás sola o solo en el mundo con tu dolor, que existen perdonas que sienten esa misma rabia, esas mismas lágrimas, la misma ilusión por alguien. Que somos humanos y que los sentimientos son iguales, en algún momento, para todos.

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