poesía de dolor y felicidad
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Proyecto literario: poesía de dolor y felicidad. Las dos caras de la moneda

La semana pasada el hablé sobre “El sendero de la locura” , un nuevo proyecto de poesía en el que quiero escribir —y describir— lo que es el dolor, la depresión y la ansiedad.

Ya tengo varios poemas seleccionados; algunos más que terminados, pero mientras platicaba con una amiga, la idea del poemario cambió sólo un poco.

¿Por qué sólo hablar de cosas tristes, depresivas y feas? Tal vez porque la mayoría del tiempo me siento así; pero eso no quiere decir que no haya tenido momentos felices, de sanación y de alegría. También confieso que tengo más poemas trágicos y que se me dificulta escribir sobre cosas maravillosas y llenas de amor; pero también existen.

Cuando mi amiga me planteó la posibilidad de escribir al final un poema alegre, recordé un proyecto que tuve hace muchos años cuando estudiaba creación literaria. Quería hacer un libro, junto con mis compañeros de clases, de cuentos cortos de terror, sangre y oscuros; pero también alegres, divertidos y poéticos. El proyecto jamás vio la luz. Después quise hacerlo por mi cuenta: junté cuentos míos con esos dos matices, como en Ying y el Yang, pero tampoco se llegó a completar.

Gracias a la idea de mi amiga, la posibilidad de que se cumpla este proyecto es más factible. Tal vez no con la idea original, pero sí con esas dos caras de la moneda que tanto quiero expresar.

Del dolor a la alegría

poesía de dolor y felicidad

Es una verdad que he pasado por muchos momentos tristes, terribles y dolorosos; pero también he salido de ellos y he logrado ver la belleza de la vida. También es verdad que he tenido que crecer mentalmente, sentimentalmente, espiritualmente y psicológicamente para sobrevivir en este mundo lleno de dolor; pero no todo han sido lágrimas. He viajado, he amado, he sentido el verdadero cariño de un ser vivo y lo más importante, me he dado cuenta de la belleza en las cosas simples de la vida; cosas que me hacen crecer de manera espiritual y que me siguen dando motivos para seguir viviendo.

El paso del dolor hacia la felicidad existe. Es difícil, sí; pero se puede. Y es lo que quiero transmitir con este poemario.

Aún no sé el título —porque lo más seguro es que lo cambie—pero ya tengo en mi imaginación el formato y lo que deseo contar. Sólo falta escoger los poemas y escribir unos cuantos más para llenar espacios, para demostrar que sin negro no hay blanco; que después de la tormenta llega la calma; que después de un dolor insoportable, del que creí que nunca podría salir, al final mi esfuerzo, el trabajo conmigo y las pérdidas que he tenido, me han abierto los ojos y me han demostrado ese lado luminoso, ese sitio que tal vez no es de colores, pero que no es tan malo después de todo.

Se puede, salir de la catástrofe se puede. Y es lo que demostraré con este libro.

Estoy trabajando en él. Revisando poemas, detallando sentimientos y empapándome no sólo de la tristeza, también de esos momentos de alegría que a veces se olvidan por vivir tanto tiempo en la negrura.

En verdad espero con este nuevo proyecto de poesía de dolor y felicidad logre conectar con ustedes y hacerles ver que no estamos solos, que es complicado salir, pero no imposible. Yo aún sigo en el camino.

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