Abandonarse a la pasión
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Recomendación: Abandonarse a la pasión de Hiromi Kawakami

Parece que ha pasado mucho tiempo desde que leí por última vez un libro romántico de un autor japonés y la verdad es que eso me pareció. Ya era necesario leer uno de mis géneros favoritos y de mis lecturas favoritas, o sea japonesa. Por eso decidí leer Abandonarse a la pasión de Hiromi Kawakami, una serie de ocho relatos de amor y desamor que se acoplan tanto a mi forma de pensar, sentir y de ver el amor. Me encanta la literatura de desamor, tal vez porque mi vida siempre ha estado rodeada de ese tipo de drama. Y aunque esa es otra historia, la verdad es que leer este tipo de cuentos me fascina.

Abandonarse a la pasión

Abandonarse a la pasión

En ocho relatos, Hiromi Kawakami  nos cuento diferentes historias sobre el amor y desamor, más el primero que el segundo, ¿o al revés?; con una carga sexual, sumisión y hasta machismo por parte de las parejas de las protagonistas. Esto no es nada extraño, sabemos de antemano que la sociedad japonesa es machista y que las mujeres son demasiado sumisas. Y aunque es algo que poco a poco se ha querido cambiar,el año en el que fue escrito, 1999, la sociedad era tal cual la explica la autora.

En total son ocho cuentos. Cuentos cargados no solo de amor o corazones rotos; también de magia y sensibilidad. Algo que define mucho a la literatura japonesa en general.

En cada uno de los cuentos, vemos a las protagonistas enamoradas y en busca de algo que no saben lo que es. Existe mucha nostalgia, misterio y seducción. Terminaba de leer los cuentos y aunque fueran felices me dejaban con un sentimiento de tristeza; con un sentimiento de que las protagonistas estaban en busca de algo. No sabría decir si de su propia integridad, de su papel en la relación; del verdadero amor o de una explicación del por qué su vida es como es.

También, los ocho relatos describen como si la protagonista escapara de algo o siente que lo que está haciendo en su vida está mal visto. La falta de autoestima y hasta la culpa o el resentimiento hacia la persona amada. Aunque los finales fueran felices, el amor de sus parejas no es como ellas lo quieren; se sienten solas y con mucha nostalgia y no saben por qué.

Por otro lado, algunos de los cuentos están cargados de mucha magia y fantasía; algo que hace que la tristeza de los relatos sea más grande y que la autora te lleve de la mano a un lugar extraño, a un lugar triste; a un lugar donde el amor puede ser desamor y viceversa.

Ocho relatos de amor y desamor

Abandonarse a la pasión

Lluvia fina

Relata la historia de una Sakura, quien está enamorada de Mezaki. Entre borrachera y comida, los dos se pierden mientras caminan bajo la lluvia. Ella no deja de recordar a su tío y no sabe por qué lo hace. Es como si lo comparara con el hombre a quien ama. Su tío la abandonó cuando se casó y la soledad que éste dejó es el sentimiento que ella presencia al estar junto a Mezaki. Mientras se desarrolla el cuento, el chico empieza a mostrar sus sentimientos hacia Sakura; pero la soledad y la nostalgia siguen ahí hasta que ella se da cuenta de cuál es el problema: el echar de menos.

Abandonarse a la pasión

En este cuento, los dos protagonistas están huyendo todo el tiempo. ¿De qué? De la vida, de sus padres, de ellos mismos. Lo que él quiere es estar con ella siempre y tener relaciones sexuales sin rechistar. En otras palabras, abandonarse a la pasión. Él, Mori, siempre le dice a Komaki que se deje llevar; que se deje arrastrar por la pasión. Es, en realidad, un cuento demasiado triste. Los dos escapan y no pueden volver; que no saben dónde están ni lo que pasará con su vida. Lo único es dejar arrastrarse por el amor que sienten sin importar a dónde los llevará el destino.

El canto de la tortuga

Uno de los cuentos más fuertes dentro del libro. Yukio es un chico violento que abandona a su novia después de vivir por muchos años juntos. Ella no sabe la razón y él nunca le dice cuál es; pero lo intuye. La protagonista es una chica atolondrada, olvidadiza y hasta desesperante debido a su lentitud y a la manera en que se le olvidan las cosas. Incluso la autora nos hace pensar que posee un problema mental ya que, en repetidas ocasiones, escucha a su tortuga chillar; un canto que le dice algo, que le incita a que abra los ojos. A la mitad de la historia conocemos el motivo del por qué él se va y aunque ella no lo acepta, sabe que seguirá escuchando a la tortuga, cantar.

Pobrecita

En este cuento conocemos un poco lo que piensa la sociedad japonesa, en especial las mujeres, cuando su pareja las lastima al momento de tener relaciones sexuales. Eso no quiere decir que a ella no le guste; pero se siente culpable de saber que disfruta con este tipo de dolor placentero. Él siempre le repite una y otra vez «pobrecita» como si se burlara de ella, como si fuera cínico; pero a ella no le importa. Es feliz junto a Kakazawa y lo que le hace a su cuerpo y a su corazón.

El pavo real

Tokiko está enamorada de Hashiba, pero éste no la corresponde. Un día él le cuenta que de niño se le subió un pavo real al pecho y ella, al escuchar la historia, se imagina que el animal es ella; que le gustaría apoyarse en su pecho y decirle lo mucho que lo ama, pero ella sabe la respuesta y aunque él es una persona agradable y tierna con ella, no existe nada más que la amistad y es algo tirste de leer. Fue uno de mis cuentos favoritos; tal vez porque me identifiqué mucho con ella y la situación. No lo sé.

«Su forma de ser te empuja a explicárselo todo. Es fácil bajar la guardia cuando estás con él.

Abandonarse a la pasión

Cien años

El cuento que más me gustó del libro trata de una mujer que está muerta debido a que se suicidó junto a su amor verdadero, un hombre casado y con hijos, pero que sólo murió ella. Cuenta la historia de cómo se conocieron y del amor que se tenían cuando estaban vivos. También la tristeza que los dos tenían hacia la vida y el miedo que tuvieron cuando decidieron morir. Ella dice que no le reprocha nada, que no lo odia por haber sido ella la única en morir; pero a pesar del amor que le tenía, el lector se da cuenta de que sí existe cierta tristeza porque él, su gran amor, no está con ella. Ni siquiera cuando el murió de anciano la llegó a visitar.

«Ahora, un siglo más tarde, apenas recuerdo las cosas que nos unían. Sólo sé que lo amaba profundamente. No sé que pasará. No sé si al cabo de cien años, y de cien más, seguiré pensando en él.»

 El insecto dios

Uchida es un amante insaciable que le regala a su novia un insecto de bronce porque su rostro «le recuerda al de ella.» Su relación es estable hasta que se reúnen con Tsubaki, el ex novio de la protagonista. Él les cuenta la historia del insecto Dios y la noche transcurre de maravilla hasta que Tsubaki empieza a coquetear con su ex y le propone hacer un trío. A Uchida no le gusta nada la propuesta, incluso hace que su novia llegue a creer que fue ella quien mencionó la propuesta o lo llegó a imaginar.

Avidya

Otro de mis cuentos favoritos del libro. En el narra la historia de una pareja que es inmortal y que llevan viviendo quinientos años en la Tierra debido a una infidelidad que cometieron en el pasado. Los dos se aman y viven felices. El problema es que tantos años juntos hace que su relación sea más triste y más cuando se dan cuenta de que ya no pueden mantener relaciones sexuales porque no sienten nada. Vivir una eternidad trae consigo mucha nostalgia y culpa. Ellos dos lo deben atravesar cada día de sus vidas.

Si llegas a leer Abandonarse a la pasión me gustaría saber cuál fue tu percepción de los cuento. ¿Sentiste tristeza y nostalgia o enojo y soledad? ¿Cuál fue tu cuento favorito? Me gustará leerte en los comentarios.

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