escribir a lápiz
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Inspiración: Escribir a lápiz

Cuando empecé a escribir, lo que hacía era agarrar una pluma, la hoja de un papel y tachar todos los errores que cometía mientras realizaba mi texto. Confieso que al inicio me encantaba. Era una belleza ver mis libros con líneas por todos lados, anotaciones al margen y símbolos extraños para llevarme a otra idea que complementara alguna otra. Si no entendiste lo que escribí, créeme, yo así me confundía cuando pasaba esos textos a limpio.

Es por eso que, mediante la práctica, fui puliendo mi forma de escribir y ya no realizaba tantos tachoneos como antes; hasta que descubrí, aunque suene muy tonto, el lápiz y la goma.

Escribir a lápiz

escribir a lápiz

Dos herramientas básicas y que ayudan muchísimo. Además de que hicieron que mi escritos a mano tuvieran un orden y limpieza, lo cual es lo mejor que un escritor puede hacer; son una herramienta que me inspiran bastante a seguir con el hábito.

No es lo mismo ver un texto todo rayado con pluma , cuyos trazos son fuertes y desgastantes a la vista; a un escrito ordenado, limpio y con trazos suaves. Reviso mis libretas a lápiz y me relaja mucho. Se ve bonito, apacible; como si fuera un texto cuidado y realizado con cariño. Por eso me gusta escribir de esta manera.

Si me equivoco, puedo borrar. Si quiero agregar algo, el desorden en el orden no es tan marcado y eso hace que pasarlos a la PC sea más sencillo. Ya no me tengo que preguntar, ¿qué quise decir aquí? ¿Qué es lo que sigue después de este verso o frase? ¿Cuál era el orden?

La práctica hizo que puliera mi manera de escribir y de crear los borradores del primer texto. Antes aventaba todo sin pensar. Ahora también, pero con metodología y, tanto en la escritura, como en la vida; el orden es el principio de todo.

Una manera bonita de escribir

escribir a lápiz

Cuando uso más esta técnica es al momento de escribir relatos cortos, frases o poesía. Para novela escribo directamente en la computadora. ¿Por qué? Porque una novela es cansada, muy cansada y después de estar escribiendo a mano, la muñeca se entume. Además, es más fácil pasar el borrador a limpio cuando es pequeño a cientos de hojas cargadas de letras.

Como ya mencioné, el lápiz es más suave que la pluma, por lo que la hoja no se percibe violenta, sino suave y encantador. Me gusta ver mis textos escritos de esta manera aunque mi letra no sea la más bonita de todas. Con la pluma el texto saltaba y ni ganas me daba de verlo; pero con el lápiz puedo pasar las hojas y disfrutar de lo que escribí en ellas.

Además, el tener un lápiz en la mano, sacarle punta y cargar la goma, es algo que ya no se ve hoy en día. Sería mejor escribir con tinta china o ferroválica y una pluma de ganzo en pergamino; pero no voy a cargar con eso todo el tiempo; así como tampoco con una máquina de escribir —que sí tengo—. El grafito es más fácil de cargar y la goma de borrar un elemento para completar tan bella escena.

Incluso, con el sonido del material en el papel, me inspiro más y sigo escribiendo sin parar. Bueno, hasta que la muñeca me diga que ya no puedo más.  Es una forma tranquila y cuidadosa de tener mis textos. Es como un boceto, un dibujo. Una forma poética de enseñar el arte.

¿Tú prefieres la pluma o escribir a lápiz? Platícame en los comentarios.

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