• Premio Ariadna de cuento y poesía 2020

    Premio Ariadna de cuento y poesía 2020

    Si les dijera que tengo ganas de llorar y gritar, ¿me creerían? Hace unos meses la Editorial Ariadna realizó un concurso; y el día de ayer se dieron los resultados del dictamen del Premio Ariadna de cuento y poesía 2020. Tengo dos grandes noticias: una que me llena de felicidad y la otra de mucho orgullo. Premio Ariadna de cuento y poesía 2020 Donde el polvo del universo duele La primera de ellas es que mi poema, Donde el polvo del universo duele, quedó como finalista y será publicado en el libro digital del premio. Es un poema que escribí con mucho sentimiento, con el corazón y con ese dolor…

  • Proyecto literario: El amor en el abismo

    Como ya les mencioné, estoy de proyecto en proyecto porque no me decido por ninguno y porque me cuesta terminar el que ya había empezado. En esta ocasión, traigo una antología nueva. Ya la había trabajado desde hace algún tiempo, después de leer una antología de cuentos románticos llamada Abandonarse a la pasión de Hiromi Kawakami. Cuando terminé de leerlos, se me ocurrió la idea de que, tal vez, yo podría escribir una serie de cuentos de amor y desamor (como ya es mi estilo y costumbre). Precisamente porque es mi estilo y me encanta escribir sobre amores no correspondidos e historias donde el amor no existe, me puse a…

  • Microcuento #13: Día de contar un cuento

    Existo en cada librería, biblioteca o en la casa de algún lector. Ahí vivo, en silencio; a la espera de que alguna persona abra mi alma, la lea y viaje dentro de mí. A veces nadie me hace caso, por momentos me dejan abandonado, sucio y sin cariño. Mi corazón no se abre y no logro compartir mi esencia con alguien más. ¿Cuál es mi función en la vida? Lo único que hago es contar un cuento. Puede ser largo, muy largo; tanto que hasta tenga varios hermanos. Puede ser una historia corta, tan pequeña que en un segundo cambie la vida de una persona. No importa el formato en…

  • carta

    Microcuento #12: La carta

    La carta estaba anotada con letra muy fea. Se me hacía vagamente familiar, pero era tan tosca que me daba miedo volver a leer lo que en ella estaba escrito. No eran cosas buenas, ni siquiera tenía remitente; tampoco sabía como había llegado. Estaba ahí, sobre una pila de libros, doblada en dos y con un mensaje terrible. No quise preguntarle nada a mi familia. Si lo hacía, querrían leerla y lo escrito era tan fuerte que preferí esconderla entre mis papeles. ¿Por qué no la tiré? No lo sé. Pero cuando veía el lugar donde estaba metida, sentía como si me llamase para leerla una vez más; para humillarme,…

  • Tú eres especial

    En concurso: Tú eres especial

    Hace algunas semanas me enteré de un concurso de libro ilustrado en infantil proveniente de Argentina. No soy de cuentos para niños, pero decidí intentarlo porque es una nuevo reto. Además, el cuento que envié no lo sentí para niños; sino con un mensaje que deseaba transmitir desde hace mucho tiempo. El cuento relata la vida de un gatito abandonado que busca las respuestas hacia el por qué las personas no lo quieren o lo maltratan. Es un tema actual y uno que me lastima mucho y que, al sentirme inútil ante el maltrato animal; decidí plasmarlo en palabras. Hace unos meses descubrí de verdad lo que es la fidelidad…

  • Pensamiento #6: Bajo las estrellas

    Cuando todos cenaban y se abrazaban llenos de emoción, yo subí al techo de mi casa para mirar el cielo. Un nuevo año comenzaba y traía cosas nuevas, alegres y diferentes para mí; pero también comenzaría un sendero sin seres amados en mi vida. Otra vez. Gano amor y pierdo amor, es lo que pienso bajo el cielo oscuro, bajo las estrellas que titilan como si fuera la inmensidad de mis emociones; de lo que he ganado, de lo que he perdido. Algunas brillan más que otras, un símbolo de logros, alegrías, experiencias que marcaron mi firmamento, todo el amor que he dado y lo mucho que he crecido y…

  • sueño eterno

    Microcuento #11: sueño eterno

    Cuando miré el cielo oscuro, le recé a las estrellas para que cumplieran mis deseos. De la nada, una de ellas se desprendió y calló con un sonido parecido al del metal. Rodó por el suelo hacia mis pies. Sus bordes puntiagudos se le cayeron al estrellarse contra el piso y se alisó de una manera redonda, perfecta y brillante. Sostuve con mis manos su figura; su tacto era tibio, casi frío. Abracé su calor y deposité todo mi amor dentro de ella. La devolví al firmamento, al lugar donde pertenecía. Ahora la miro como si fuera una luna, grande, luminosa; aquella que contiene mi sueño eterno dentro de ella.

  • Microcuento #10: Un paseo por el sueño

    Desperté sin saber dónde me encontraba. La cama se me hacía desconocida y las paredes blancas y desnudas no las había visto nunca. La noche anterior me fui de fiesta con unos amigos para celebrar nuestro último día en la universidad. Todos habíamos salido con honores y debíamos festejarlo. Bailé toda la noche y me puse tan borracha que, cuando me subí al auto de uno de mis amigos, me quedé dormida al instante y me perdí dentro de un sueño profundo e incómodo. Después de un tiempo indefinido, desperté a medias y sentí que alguien me tomaba en brazos mientras caminaba y vociferaba algo que no logré entender. Sentí…

  • al despertar

    Microcuento #9: Al despertar

    Al despertar por la mañana me quedé sin aliento al no saber en dónde estaba. Me miré en el espejo y grité de terror al ver el paso de los años en mi cuerpo. ¿Quién era aquella anciana del espejo? Busqué por toda la casa para encontrar alguna respuesta: las fotos, las cartas escritas por mí y las evidencias del paso del tiempo. Todo me hizo ver la realidad: mi día a día sería de la misma manera, una vida solitaria de una mujer con amnesia; una vida triste y miserable sin memoria. Decidí que aquella noche, después de tanto tiempo, me quitaría la vida de una vez por todas.…

  • espera

    Microcuento #8: A la espera del otoño

    Abrí la ventana y me recargué en el alfeizar a la espera de ver las hojas caer. Mi cabello se meció con el viento y sonreí, deseaba sentir el aire frío, helado, glacial; pero no fue así. Ninguna hoja calló de los árboles de enfrente. Estos se erguían como si el aire no hubiera pasado, la brisa caliente no les hacía nada. Cerré la ventana de golpe. Otra mañana en que creí que era otoño, en que me levanté con la ilusión de ver los árboles rojos como cuando un niño espera los regalos en Navidad; pero seguía siendo verano, el verano eterno que nunca se termina en tan horrible…