• Cuento finalista Premio Ariadna 2018: Nuestra boda

    Nuestra boda Un amor imposible, un amor retorcido; no hay ninguna diferencia, en los dos alguno siempre tiene que sufrir. Rosée Cuando mi hermana nos anunció la gran noticia en la cena, sentí cómo el alma se me salía del cuerpo. Dejé caer la cuchara que hizo un sonido metálico cuando chocó con el plato de cereal que tenía enfrente. Mi madre la abrazaba y millones de felicidades le salían de su boca acompañados de sonrisas que se me hacían repugnantes. Mi padre, en cambio, no terminaba de digerir lo que sus oídos escuchaban y no se había percatado de que la cuchara con la que se servía azúcar estaba…